martes, 1 de noviembre de 2011


Como si de repente empezara a sonar la canción que necesitas en este momento, que te toque más que el alma aunque sea sólo esta vez. Como si empezaras a entender todos los dobles sentidos de tu vida, tus caídas tontas y también la falta de caricias. Y te sale una sonrisa que no puedes evitar, y te das cuenta de que te sonríes a ti misma. Sabes qué poco sentido tiene seguir manteniendo un blanco y negro constante. Te acabas dando cuenta de que tú, que te creías invencible, también necesitas besos en el cuello como el resto de los mortales, y que a veces estás más pérdida cuando no te pierdes en nadie... Que ahora que estás segura de que le has encontrado le necesitas a tu lado, en cada momento. Y tener miedo a que se vaya, y te deje sola, no sirve de mucho... Pero ya sabes que eso no es cosa tuya, tan solo puedes alargar que no llegue ese momento. Pero por ahora, te preocupas solo por hacerle feliz e intentar que se quede el máximo tiempo posible contigo...
Nos unen más cosas de las que piensas. Yo como, bebo y respiro, como tú.
 
Ilusa. Eres una ilusa. Tienes que dejar de buscar motivos para ser feliz y serlo sin más. No te pares, no te tires, no te rindas, no mires hacia atrás. Si te caes, levántate, aunque te falte una mano, un pie. Sigue, sigue, sigue. Yo estaré a tu lado, no te dejaré, no cambiaré de carril, no lo haré. Tonta. Eres una tonta. El agua es escasa, deja de tirarla por tus ojos, para ya. Para de empaparme. Sigue, tú puedes, sé que puedes. Yo estaré a tu lado, no me cambiaré de equipo, no te dejaré. La vida no funciona así, de verdad que no. Te estás perdiendo grandes momentos buscando la felicidad. Para, por favor, para ya de sufrir, no vale la pena. Cortas, apuñalas, matas con tu sonrisa triste.