domingo, 28 de octubre de 2012


Que querer es poder y hace más quien quiere que quien puede, pero que quien todo lo quiere todo lo pierde, además que de donde no hay no se puede sacar...


Somos el cuento sin terminar, un mar de recuerdos dejados en el olvido y un sentimiento que se quedó dormido en la promesa del ayer…Somos lo que se quedó guardado en un cajón, la sonrisa cómplice, el abrazo eterno, lo que pudo ser, pero nunca pasó, la ilusión oculta, el camino incierto, el dolor secreto y la hora de espera. Somos lo que no se define con simpleza, porque nunca pudo pensarse claramente. Somos lo que fuimos, lo que pudimos ser y lo que somos, no somos nada y podemos serlo todo.


Lo que hoy no se valora...En un futuro se lamenta.

Tú lees porque piensas que te escribo. Eso es algo entendible.
Yo escribo porque pienso que me lees. Y eso es algo terrible.




miércoles, 22 de agosto de 2012

Hola, no sé si vas a leer esto, pero necesito desahogarme.
Hace once años volví a casa como si fuera un día normal de verano.
Pero no lo era.
Tú ya no respirabas y tu corazón, tan vivo hacia 1 año, dejó de latir.
Necesité verte en el cementerio para darme cuenta que era verdad, que ya nunca más ibas a estar conmigo, que jamás volvería a verte con los ojos abierto.
No es justo. Sólo tenías 46 años, una vida por delante y unas hijas y una mujer maravillosas.
No te imaginas todo lo que pasó después de que te fueras. Lo que lloramos y lo llena que estaba la iglesia el día de tu despedida.
En vida siempre fuiste el mejor, el mejor padre que cualquier hija puede desear.
El mejor padre que mis hermanas pudieron tener.
El mejor marido que mi madre pudo tener.
Pero ya no estás, no.
Ahora nos toca aprender a vivir sin ti.
¿Sabes? Estos años, y estos veranos no ha sido igual. Faltabas tú, la alegría de la fiesta, el alma de cualquier sarao, faltabas tú, simplemente tú.
Te juramos, todos y cada uno de tus amigos, hijas y demás, que cuidaremos de la familia que dejaste, lo juramos.
Descansa.